Negro: de donde viene, parte 1

El Color Negro.


Elegancia, sofisticación, estilo gracias a estas palabras el color negro es el rey del armario de miles de personas en el mundo. Con diferentes significados y connotaciones alrededor del mundo, en nuestro lado occidental del planeta seguro es el color de la modernidad.


El negro como color en el vestir está entrelazado con la historia de la humanidad, su aparición y el modo en que ha sido adoptado refleja su perfecta ambivalencia y contradicción en cuanto a su significado.


¿De dónde viene el color negro?


El color negro, podría decirse es un no color, en realidad es la percepción visual de la total o casi total oscuridad, pues sin la reflexión de la luz no hay color. Por eso, aunque encontramos sus versiones en la naturaleza como en el carbón, nunca encontraremos ese negro puro que solo podremos obtener de la oscuridad total o de la síntesis química de colores creada por el hombre.



Se requiere de otros ingredientes para crear virajes de color o concentraciones sumamente altas de material para crear un textil negro.




Es todo un acontecimiento encontrar en los textiles antiguos aún conservados uno total o en su mayoría de color negro. Al ser un no color, de los pigmentos naturales conocidos por el hombre ninguno genera un color negro profundo, ni durable por sí mismo, se requiere de otros ingredientes para crear virajes de color o concentraciones sumamente altas de material para crear un textil negro.




Para el año 1000 D.C las ordenes monásticas que tenían permitido el uso del negro también se podían permitir pequeños lujos, respecto a las demás.



Los primeros textiles oscuros provenían de la lana oscura de las ovejas, pero no eran negros, sino mas bien marrones, grises o beige dependiendo de su proveniencia y eran el uniforme de las ordenes monásticas de la edad media que llevaban un vida acética, humilde y austera.


Para el año 1000 D.C las ordenes monásticas que tenían permitido el uso del negro también se podían permitir pequeños lujos, respecto a las demás, desde este momento de la historia comenzamos a asociar el color negro a los monasterios, misioneros y le damos su significado de austeridad y humildad, olvidando sin embargo su asociación latente al lujo.




Poco a poco el desarrollo textil y de la técnica tintórea dio paso al desarrollo del color negro en las telas. En Europa se desarrollaron dos tipos de negros, uno barato y poco profundo, mas hacia el marrón oscuro o el gris, obtenido de la corteza del arbusto de arraclan, difundido en las riveras de los ríos europeos, y otro mas profundo obtenido de las agallas (desechos de los insectos) presentes en las hojas del roble.



El índigo proveniente de la India, que genera un color azul profundo se mezclaba con las agallas del roble para crear un negro de mejor calidad, respecto a sus predecesores. Esta mejora introdujo con deleite el negro en las cortes Europas en forma de lujosos terciopelos borgoñones



Dos momentos marcaron la difusión del color negro en el traje europeo. A finales del siglo XV el explorador portugués Vasco da Gama establece una ruta marítima de comercio entre Europa y la India, estableciendo un comercio directo con India, China y Japón. El índigo proveniente de la India, que genera un color azul profundo se mezclaba con las agallas del roble para crear un negro de mejor calidad, respecto a sus predecesores. Esta mejora introdujo con deleite el negro en las cortes Europas en forma de lujosos terciopelos borgoñones, símbolo máximo de elegancia. Herencia que llevaría Carlos V a la corte española y que su hijo Felipe II aprovecharía gracias a las riquezas del continente Americano, abriéndole el camino al color negro en Europa, como símbolo de riqueza, elegancia y poder.




Entre las riquezas americanas se encontraba la corteza del árbol de campeche, originaria de la península de Yucatan, que produce un tinte violaceo y que en grandes concentraciones logra crear un negro profundo, brillante y duradero a un costo menor respecto al índigo, pues el proceso de obtención del tinte era mas simple y se encontraba en grandes cantidades en las selvas de America Central. El rey Felipe II de España se hizo con el monopolio de este precioso material en Europa, e impuso la moda del color negro en las cortes europeas, llenando las arcas del imperio al adoptar él mismo el negro en tiempos de la contrarreforma como símbolo de austeridad y estricta devoción a Dios, pronto su modo austero y severo de vestir se conoció como “vestir a la española”.


Sin embargo el vestir de negro tambien tenia el propostio de enfatizar el poder del vestido, el uso del negro permitía a quien lo usará destacar los preciosos encajes de los cuellos y las mangas, además de dar todo el protagonismos a las suntuosas joyas quienes demostraban el poder y la riqueza de quien las usaba.


Así fue como el negro se impuso en las cortes Europeas, especialmente en la española, trasformardose e el color del poder y la momarquia con todo el vigor y el poder de un imperio donde no se ponia el sol. Con la lenta decadencia el imperio español y su poder poco a poco el color negro se relego al luto, empezo a asociarse con la decadencia y lo viejo, a los monasterios y la solemnidad, para renacer el en siglo a finales del siglo XIX con el adviento de la indstrialización y la modernidad.


Un cuento para otra ocasión.


Con Amor,

Natalia

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